En el derbi de la capital rumana entre el Dinamo y el Rapid de Bucarest, una reportera de la televisión local estaba a pie de campo comunicando las alineaciones cuando de golpe, se llevó un balonazo en toda la cabeza. La guapa reportera en ningún momento perdió la sonrisa y al final del encuentro, ya en la zona mixta algunos jugadores bromearon con ella. Es posible que se la quisieran llevar a la cama…