Es lamentable ver como un hijo puede llevar a su madre a un programa de televisión para humillarla delante de toda España. Rubén le confesó a Manoli que es prostituta de lujo gigoló. Tampoco se entiende quién debe querer contratar los servicios de este muchacho que es más soso que el pan. Encima, le pide dinero a su madre para sus caprichos, mejor no saber qué caprichitos tiene…

Mamá, ¿Quieres saber a lo que me dedico? Cobro 100 euros la hora…