
El streaming, nacido en abril de 1995, ofrece la posibilidad de ver la televisión por Internet sin necesidad de descargar ningún archivo. Es una modalidad que en muchos países se está poniendo de moda porque no molesta al usuario con publicidad. Se accede con un simple click y ofrece la posibilidad de ver series televisivas o retransmisiones deportivas.
El negocio de la televisión está empezando a tambalearse por culpa de esta nueva forma de ver contenidos audiovisuales. De hecho, los expertos aseguran que uno de cada siete jóvenes de entre 18 y 24 años sólo ven la televisión online. Las videoconsolas, Internet y los teléfonos móviles están restando importancia a la televisión en países como Inglaterra o Estados Unidos, algo que durante este 2010 será más evidente.
En la actualidad existe lo que se conoce como la piratería televisiva. Muchas de las páginas web que ofrecen contenido televisivo no tienen permisos, son de origen dudoso y no benefician para nada a los productores o creadores de los derechos, más bien todo lo contrario.
Sin embargo, también hay alternativas que sí son legales, páginas web de streaming que emiten programación sin incumplir la ley. Las principales son las siguientes:







































