Frecuentan un pasillo de apenas seis metros cuadrados, y una cámara oculta en la máquina de café, que controla todos sus movimientos. La numerosa familia de Camera café, que el próximo miércoles 20 celebra 300 emisiones, no necesita de más artificios para captar la atención de cuatro millones de espectadores, de lunes a viernes. Sus disparatadas historias e ingeniosos diálogos y la capacidad de mostrar una situación tan reconocible como lo es el arte de perder el tiempo en el trabajo han hecho del espacio de Telecinco una de las apuestas más consolidadas de la televisión actual.