Trabajar como reportera no es tarea nada fácil y puede ser un peligro, y si no que se lo digan a Tamara Urushadze de la Televisión Pública Georgiana que le dispararon durante una conexión en directo mientras hablaba ante la cámara diciendo que la situación comenzaba a estabilizarse. Tamara soltó el micrófono y cayó al suelo, pero terminó de dar la información mientras atendían su herida. ¡Una profesional como la copa de un pino!