Rikard Palm, presentador de informativos en la cadena sueca SVT, se afeitó el bigote a petición de la audiencia. El pobre hombre se había dejado crecer el bigote porque “mi mujer me dijo que así estaba más guapo” y así se presentó a la televisión para seguir con los informativos tras las vacaciones.

Sin embargo, la audiencia se espantó al verle y las llamadas telefónicas para pedir que se lo quitara se fueron sucediendo sin parar. Y como en Suecia la gente paga una licencia por tener televisión en sus casas, no tuvo más remedio que afeitarse una hora y media después de haber iniciado el programa.

Así de sorprendido lo explicaba Palm:

Los teléfonos no paraban de sonar, todos estaban muy enfadados. Es increíble que la gente pueda reaccionar así por un bigote.

Vía | JMNoticias